23/3/17

LOS CALDEOS

Así como dos inmensos ríos que se encuentran y se juntan entre sí, la antigua religión divina de los Atlantes y la nueva religión de los Vedas se juntaron y florecieron en la naciente raza Aria.
Al nordeste de África se extendía una tierra casi inhabitada, la finísima arena del desierto era la única dueña del territorio, pero en el linde oriental de este desierto, se estableció una nueva raza después conocida con el nombre de Meda. Dos grandes ríos el Eufrates y el Tigris, surcaban esa tierra y ayudaron la tarea fundadora de los nuevos habitantes.
La historia de la destrucción de la Atlántida, será escrita en los anales caldeos con la leyenda del "Dios Belo". Por la maldad de los hombres, Dios decide destruirlos y encarga a Xisutros que construya un arca y guarde en ella a todo ser bueno y que navegue hacia la tierra de Nicir, tierra prometida de salvación.
El Titán y el Ner, gigantes caldeos, son también vislumbres del conocimiento que tenían de la gigantesca raza Atlante. La lucha de los primitivos caldeos contra la rebelde naturaleza e incomodidad del terreno que habitaban y el recuerdo del culto natural de sus antepasados arios, hizo que divinizaran los elementos y fenómenos naturales. Pero el culto más arraigado de este pueblo, que alcanzaría un grado elevadísimo de civilización, es aquél de la existencia de la vida después de la muerte, de la reencarnación y de la influencia de los seres buenos y malos sobre la tierra y los hombres. Por eso, el primitivo Sacerdote Caldeo es el mago, que con perfecta vocalización, aleja a los espíritus inferiores e invoca la protección de los buenos.

El estudio profundo de las artes mágicas, hace de los sacerdotes e Iniciados caldeos grandes químicos y grandes conocedores del aspecto oculto de la naturaleza. Como aprendieron que toda influencia humana está sujeta a la influencia estelar y sideral, fueron astrónomos consumados. Tan cierto es esto, que los templos caldeos se pueden considerar como grandes observatorios. Los antiguos templos eran rectangulares y se llamaban Zigurats, con tres, cuatro o siete pisos sobrepuestos. Estaban construidos sobre grandes cerros artificiales y el piso superior de forma semiesférica, era un perfecto aparato telescópico fundido en plata y oro. Allí estaba la cámara secreta de la Diosa Ishtar, a la cual no podían entrar más que los Grandes Sacerdotes Iniciados o los iluminados que hubieran logrado la clarividencia mental. Los pueblos caldeos, que primitivamente se constituyen en clanes para la disciplina de su organización, alcanzaron bien pronto un gran poder y civilización. No ponían piedras ni mármoles como los egipcios; pero supieron escribir su historia sobre grandes ladrillos de barro que han llegado hasta los días actuales.

También adoraron a un Dios Único, Zi Ana (Dios Creador), Si Kia (el Dios humanizado), el redentor hecho hombre, llamado el Grande y Sublime Pez. Recordemos que el Pez, inicialmente era el símbolo de los primeros cristianos.


Fuente:Diez Grandes Religiones - Santiago Bovisio.

13/3/17

DIOS MIN

Estela con Min, Qadesh (Siria) y Reshef (Canaán), en Deir el-Medina, Egipto. 

Min es un Dios Lunar de la fertilidad, la vegetación y de la lluvia, protector de los comerciantes y los mineros, representaba la fuerza generadora de la naturaleza en la mitología egipcia.
Min era de las deidades egipcias más antiguas, su culto se remonta a la época predinástica, procedía de Coptos, cerca de la ruta caravanera del Uadi Hammamat donde era el protector de los viajeros mercaderes y de los mineros.

Min estaba relacionado con el calendario, y vinculado a la realeza pues aseguraba la abundancia.
Fue representado como hombre de piel negra o verde manteniendo el falo erecto, sobre un pedestal portando corona de dos largas plumas y flagelo. En algunas ocasiones se representa como un toro negro o un león.
Se le consideraba hijo de Ra, o de Shu, y Jentit-Iabet era su madre-esposa; formaba pareja con Repit en Atribis, y con Aperetisis en la época griega, siendo su hijo Kolanthes. También formaba tríada con Kadesh y Reshep. En una estela del museo del Louvre se le cita como hijo de Isis y Osiris.
Fue denominado "Jefe del Cielo" y "Abridor de las nubes", en la época predinástica, como dios de la lluvia, y fuerza generadora; también era el "Guardián de los caminos", como protector de los comerciantes y las caravanas que viajaban por el desierto, era el "Señor del desierto oriental".

Min, como dios lunar, era el "Protector de la Luna". Era llamado "toro de su madre", como fecundador de la diosa-cielo. El culto a Min fue uno de los más duraderos y extendidos, siendo popular en la totalidad de Egipto en todos los periodos.

Para los griegos era el dios Pan, y llamaron Panópolis a la ciudad de Ipu o Jent-Min, donde era adorado, la actual Ajmin. También fue venerado en Jemnis y Coptos, donde se le adoró en la forma de toro blanco llamado Tep Hesepet durante el Imperio Nuevo.
Era el dios del mes de Tybi, al comienzo de la estación de Peret. Además, el último día del mes lunar estaba consagrado a Min y era llamado el día de "La salida de Min". Durante el Imperio Nuevo era muy popular, celebrándose en su honor fiestas orgiásticas el día 28 del mes de Mesore.

Durante el Imperio Medio fue asociado a Horus el Viejo como Min-Horus, y en el Imperio Nuevo con Amón-Ra, siendo muy popular. Muchos de los atributos de Min fueron recogidos por Amón, a quien también se le representó a veces con el falo erecto, para destacar su potencia fecundadora. Se le asoció a la serpiente Kamutef en Luxor. Se le ofrecía la primera cosecha de trigo en la "Fiesta de la Escalera".
La lechuga, debido a sus presuntas propiedades afrodisíacas, era la planta sagrada de Min, y al principio de la estación de la cosecha, se sacaba su imagen del templo a los campos. Ello formaba la parte central del festival de la salida de Min, durante el cual se bendecían los cultivos y se celebraban juegos gimnásticos en su honor.

Fuentes:

10/3/17

EL BELÉN DEL SAHARA

Investigadores italianos han revelado el descubrimiento en el Sahara Egipcio de un dibujo rupestre de unos 5.000 años de antigüedad de lo que podría ser el Belén más antiguo del mundo, informa el portal Seeker.

El dibujo rupestre fue hallado en 2005. El 'belén' se encontró durante una expedición en una zona entre el valle del Nilo y la meseta de Gilf Kebir, en el techo de una pequeña cavidad. La pintura muestra una estrella al lado este y un recién nacido flanqueado por sus padres y animales. La escena está pintada en ocre de color rojo y marrón. "Es una escena muy evocativa que efectivamente se parece al belén de la Navidad, pero se le adelanta unos 3.000 años", ha señalado el geólogo Marco Morelli, director del Museo de Ciencias Planetarias en la ciudad italiana de Prato.

El investigador ha destacado que podría ser interpretado como una representación normal de una familia, con un bebé entre sus padres, pero otros detalles hacen que este dibujo sea único.
El niño se encuentra algo elevado por encima de las dos figuras adultas, como si estuviese ascendiendo hacia el cielo. Esta posición, si el niño no estuviese entre los padres, podría significar el nacimiento o el embarazo. Sin embargo, la pintura es aún más complicada en el plano simbólico si se tienen en cuenta elementos como los padres, la estrella y los varios animales representados: un león, un babuino y un mono antropomórfico. "Es un dibujo intrigante, no encontramos escenas parecidas antes del inicio del siglo cristiano".

El descubrimiento tiene varias implicaciones, ya que provoca nuevas preguntas sobre la iconografía de uno de los símbolos cristianos más poderosos.


27/2/17

GONDWANA


Hace 477 millones de años, lo que hoy es el norte de la Península Ibérica sufrió una gigantesca erupción volcánica, que cubrió completamente de cenizas una superficie de por lo menos 15.000 Kms. cuadrados (equivalente a la provincia de León) y que lanzó a la atmósfera más de 80.000 millones de toneladas de rocas y escombros. Se ha calculado que el volumen de cenizas causadas por este evento catastrófico alcanzó un volumen de 60 Kms. cúbicos.
Tuvo lugar en una época en que el suelo que pisamos se encontraba muy lejos de donde está ahora, cerca del polo Sur, en una zona costera de un supercontinente, hoy desaparecido, llamado Gondwana.

El trabajo ha sido dirigido por un equipo de investigadores de la Universidad de Salamanca y se ha publicado en la revista Tectonophysics.

Por su tamaño, la erupción estaría dentro de la categoría de "colosales", y alcanzaría un 6 en el Índice de Explosividad Volcánica (VEI) que manejan los expertos y que va del 1 al 8.
En esta clasificación, según publica José Pichel en la página web de la Agencia Iberoamericana para la Difusión de la Ciencia y la Tecnología (Dicyt), cada valor supone que la erupción es diez veces más violenta que en el valor inferior. Por ejemplo la del Vesubio que acabó con Pompeya tiene un VEI de 5 y expulsó de 1 a 3 Kms. cúbicos de materiales a la atmósfera; y la del volcán Pinatubo (Filipinas), en 1991, un VEI 6 con más de 10 Kms. En estos casos, las capas de ceniza se extienden por centenares o miles de kilómetros.

Esta erupción podría haber sido incluso peor. Se han hallado en la cordillera Cantábrica rocas muy alejadas y que también podrían corresponder al mismo evento. Si se confirmara este extremo, la erupción podría haber sido aún mucho mayor, con un índice VEI 7 y entrar, por lo tanto, en el tipo de erupciones "mega-colosales", con un volumen de cenizas de 600 Kms. cúbicos y una emisión de 900.000 millones de toneladas de rocas y lava.
Un evento así habría alterado por completo todo el norte de la península, desde Galicia hasta Aragón. Algunos investigadores van incluso más allá y sostienen que la erupción podría haber alcanzado una magnitud VEI 8 y entrar en la categoría de "supervolcánicas apocalípticas".
Para llegar a estas conclusiones, Gabriel Gutiérrez Alonso, Fernando Corfu, Juan Carlos Gutiérrez Marco, Javier Fernández Suárez y Enrique Bernardez, analizaron muestras de rocas de Asturias y León.

A pesar de su extremada violencia, y de que la nube de cenizas debió permanecer en la atmósfera durante muchos años, esta super erupción volcánica no afectó, como han hecho otras, a la vida en nuestro planeta. Y es que cuando se produjo, hace 477 millones de años, la vida en la Tierra se limitaba a los océanos y no se había establecido aún en tierra firme. Lo cual no quita que, probablemente, la vida submarina de toda la región quedara aniquilada por el evento, uno de los más violentos y destructivos de los que se ha tenido noticia hasta ahora.


25/2/17

LAS TABILLAS DE CRISTO


En 2008 un beduino encontró en una cueva en Jordania un conjunto de 70 tablillas de metal unidas como una carpeta de anillas, en páginas no mucho más grandes que una tarjeta de crédito, había imágenes, símbolos y palabras que parecen referirse a Cristo, sus discípulos, a la crucifixión y la resurrección. Pertenecían con toda probabilidad a cristianos que huyeron tras la caída de Jerusalén en el 70 d.C. Su contenido generó una gran polémica en 2011 cuando las tablillas vieron la luz por primera vez.

Jennifer y David Elkington, obtuvieron permiso del Departamento de Antigüedades con sede en Amman para analizar las tablillas y descubrieron que en el texto se dice que Jesús estaba recuperando una antigua tradición de la época del rey David, y no creando una nueva religión.

Muchos especialistas creyeron que estos documentos debían ser falsos hasta que los profesores Roger Webb y Chris Jeynes del Laboratorio Nodus del Centro Ion Beam de la Universidad de Surrey han analizado recientemente una de las tablillas de plomo, confirmando que es compatible con una muestra comparativa de antiguo plomo romano procedente de unas excavaciones realizadas en Dorset del siglo I.

El portal Ancient Origens precisa que cuando los investigadores analizaron el texto, descubrieron que la lengua utilizada en los escritos es paleohebreo. Sin embargo, como bien apunta el profesor Roger Webb, “Si el plomo es antiguo, la escritura es antigua. Pero no hay garantías de que lo que está escrito en ellas sea cierto.”

En la Biblia se refiere a Jesús como un “tekton” que se traduce generalmente como carpintero, pero en realidad significa un artesano experto y podría referirse a la habilidad de producir este tipo de trabajos en metal. Y la precisión es importante porque en opinión de Margaret Barker, antigua presidenta de la Sociedad para el Estudio del Antiguo Testamento, confirmó que en la Biblia se menciona un libro sellado.

Las tablillas de metal presentan numerosas estrellas de ocho puntas y mencionan los nombres de los apóstoles Pedro, Juan y Santiago, además de a Jesucristo.
Hay una cruz en primer plano, y detrás de ella lo que parece ser la tumba (de Jesús), un pequeño edificio con una abertura, y detrás los muros de la ciudad. También hay paredes representadas en otras páginas de estos libros y casi con toda seguridad se refieren a Jerusalén. Se trata de una crucifixión cristiana que tiene lugar fuera de las murallas de la ciudad.
De confirmarse la antigüedad de los documentos estaríamos frente a un hallazgo revolucionario.


20/2/17

EL MECANISMO DE ANTIKYTHERA

Tras diez años de trabajo para descifrar las inscripciones del antiguo "mecanismo de Antikythera", el Instituto para el Estudio del Mundo Antiguo en Nueva York ha revelado que entre sus utilidades, sirvió para hacer predicciones astrológicas.

En 1900 el buceador Elías Stadiatos se sumergía en la costa sudeste de Grecia, muy cerca de la minúscula isla de Antikythera, para conseguir esponjas, y a 40 metros de la superficie descubrió unas estatuas de bronce. Cuando el capitán Kondos ordenó a sus hombres que exploraran detenidamente la zona, se supo que las estatuas de bronce iban a bordo de un pecio romano hundido en el mar Egeo en el año 80 a.C., joyas, muebles, ánforas de vino… Un auténtico tesoro. Pero el artefacto más valioso del cargamento pasó entonces inadvertido. Se trataba de una caja de madera carcomida, de 32 cm. de largo, 16 de ancho y 10 de alto que, debido a las precarias condiciones, se deshizo en pedazos al llegar a la superficie. Esta circunstancia, permitió que quedaran expuestos algunos engranajes que habían en su interior y el artefacto pasó a ser conocido como el mecanismo de Antikythera.

Tras años condenado al ostracismo, el mecanismo de Antikythera ha sido objeto de diversos estudios. Hasta ahora se habían centrado en los engranajes similares a los de un reloj de repisa de chimenea. Pero, en lugar de horas y minutos, los punteros en el disco delantero seguían los movimientos del Sol, la Luna y los planetas. Dos diales en espiral en la parte de atrás funcionaban como un calendario y para la predicción de eclipses. El autor principal Alexander Jones, del Instituto para el Estudio del Mundo Antiguo en Nueva York, estima que el mecanismo original contó probablemente con hasta 20.000 caracteres.

Según informa Smithsonianmag.com, las letras son muy pequeñas, algunas de menos de un milímetro y oculta bajo la superficie de los fragmentos oxidados. Jones y sus colegas utilizaron la tomografía computarizada para revelar nuevas secciones de texto y actualizar las lecturas anteriores.
Texto por encima y por debajo de los diales describen las salidas y puestas de constelaciones estelares en varias fechas durante todo el año. Jones muestra que este calendario estelar o "parapegma," fue más extenso de lo pensado, enumerando al menos 42 eventos, incluyendo solsticios y equinoccios solares.

Los investigadores utilizaron los nuevos datos para estimar con precisión más probable la ubicación del astrónomo que compiló el parapegma. Coinciden con una latitud de alrededor de 35 grados. Esto descarta Egipto o el norte de Grecia, y que el objetivo perfecto era la isla griega de Rodas. También consideran que personas diferentes realizaron los grabados, lo que sugiere que el dispositivo se realizó en el contexto de un taller o negocio familiar, no por un solo mecánico.

Jones cree que tales predicciones no tienen ninguna base astronómica. Opinan que estas características tenían un propósito de anticiparse al futuro, así como "una astrología a gran escala". Los griegos heredaron esta creencia de los babilonios, cuyos sacerdotes eran astrónomos obsesionados con ver los cielos en busca de malos augurios.


28/1/17

LOS ESCARABAJOS EGIPCIOS

                                                Escarabajo Corazón

El escarabajo tenía una gran importancia en el culto funerario egipcio. Generalmente era tallado en piedra verde y colocado en el pecho de los difuntos, para proteger el corazón y sustituirle durante la momificación. El propósito del “escarabajo del corazón” era asegurarse de que el corazón no testimoniaría contra el difunto en el juicio de los muertos. Otra posibilidad es la sugeridas por las palabras de transformación de los Textos de los Sarcófagos, que afirman que el alma de los difuntos puede transformarse (xpr) en un humano, un dios, o un pájaro y reaparecer en el mundo de los vivos.
Quizás el ejemplo más famoso de “escarabajos del corazón” es el de color verde amarillento encontrado entre las provisiones de la tumba de Tutankamón, tallado en un gran trozo de mineral cristalino del desierto libio.

La forma de escarabajo (Scarabaeus sacer egipcio) representaba al Sol naciente, y era símbolo de la resurrección en la mitología egipcia. Varias especies de escarabajos peloteros, principalmente el Scarabaeus sacer, gozaron de un estatus sagrado entre los egipcios. En vida proporcionaba protección contra el mal, visible o invisible, dando diariamente fuerza y poder. En la muerte, quien lo portaba adquiría la posibilidad de resucitar y alcanzar la vida eterna.

El escarabajo estaba vinculado con el dios Khepri (xpr), forma de Ra como Sol naciente, era el símbolo de la constante transformación de la existencia. Su nombre jeroglífico se translitera como o xpr, y se traduce como “convertir” o “transformar”. El término derivado xprw se traduce como “forma”, “transformación”, “suceso”, “modo de ser” o “el autocreado”, dependiendo del contexto puede tener significado existencial, ficticio u ontológico.

Antiguamente se creía que el escarabajo era solamente de género masculino y que se reproducía depositando el semen en una bola de estiércol. La supuesta auto-reproducción del escarabajo lo asemeja a Khepri, que se creó así mismo de la nada. Por otra parte, la bola de estiércol rodada por el escarabajo pelotero se asemeja al Sol.

Plutarco escribió: Los egipcios creyeron que Khepri renovaba el Sol cada día tras su desaparición en el horizonte, llevándole a través del mundo subterráneo, Duat, después del ocaso para renovarle otra vez al día siguiente.
Algunas tumbas reales del Imperio Nuevo exhiben una imagen triple del dios del Sol, con el escarabajo como símbolo del Sol de la mañana. El techo astronómico en la tumba de Ramsés VI relata la “muerte” cada noche y el “renacimiento” del Sol como siendo tragado por Nut, diosa del cielo, y reapareciendo de su matriz como Khepri. La imagen del escarabajo asociado a ideas de transformación, renovación y resurrección, es ubicua en el arte religioso y funerario egipcio antiguo.

También eran utilizados como sellos de representación del rey, su familia, y algunos dignatarios, durante el segundo periodo intermedio de Egipto (Hicsos). Son una de las principales fuentes de información de la dinastía XIV y la XV. Se han encontrado, además de en Egipto, en Canaán y Kush.

Muchos animales utilizan los cuerpos celestes para navegar la Tierra, pero seguramente uno de los fenómenos de astronavegación más sorprendente fue descubierto hace un par de años. Investigadores de la Universidad de Witwatersrand en Sudáfrica descubrieron que los escarabajos peloteros utilizan la Vía Láctea para orientarse.
El descubrimiento fue fruto del interrogante de cómo estos insectos podían rodar rectamente una pelota en noches sin luna. Esto hizo que los investigadores consideraran la posibilidad de que utilizaban la luz de las estrellas.

Estos insectos se guían por la luz de la galaxia para poder moverse en línea recta, es vital en el acto de enterrar el excremento que luego será alimento para sus crías y escapar de otros escarabajos que quieren robar su pelota.
Para el experimento en cuestión se llevó a los escarabajos al Planetario de Johanesburgo y se hicieron pruebas en la que se descubrió que los escarabajos sólo podían orientarse de manera efectiva cuando estaba presente la Vía Láctea. Cuando se bloqueó el acceso a la luz, los escarabajos rodaban sus pelotas sin rumbo.

La investigación evoca en cierta forma al dios Khepri, deidad solar representada como un escarabajo. Los egipcios hicieron la conexión simbólica entre el acto de rodar bolas de excremento y el movimiento del Sol en el firmamento, y también de la regeneración y el renacimiento en el hecho de que los jóvenes escarabajos emergen de los huevos dentro del excremento ya formado.
Sería interesante investigar si esta deidad tenía alguna relación también con la Vía Láctea, la cual para los egipcios estaba conectada con el río Nilo en la analogía del macro y el microcosmos.


21/1/17

LOS NEPHILIM

Hace más de 60 años, excavaciones en las Cuevas de Qumran (Mar Muerto) revelaron casi mil pergaminos antiguos que ofrecían destellos importantes del pasado de la humanidad. Los arqueólogos estaban sorprendidos de encontrar tantos textos inusuales y entre ellos, un rollo de papel que ofrece pistas sobre los Nephilim, se llama “El Libro de los Gigantes”.

La Biblia hace varias referencias a los Nephilim y la mayoría se puede encontrar en el libro del Génesis. La mayor parte de la información relativa a estos gigantes vienen del libro apócrifo de Enoc. Esta antigua obra religiosa judía se atribuye al bisabuelo de Noé, aunque algunos estudiosos datan partes de ella alrededor del 300 a.C.
El libro del Génesis nos dice que Enoc vivió en la Tierra durante 365 años, antes de ser llevado por Dios; “Él caminó con Dios, y él ya no estaba; porque le llevó Dios.” Durante su tiempo aquí, nuestro planeta también fue habitado por “ángeles” que interactuaban libremente con los humanos, y eventualmente se cruzaban con las “hijas de los hombres” y dieron a luz a una raza de híbridos anormalmente fuertes y gigantes llamados Nephilim.
El origen de la palabra Nephilim no se entiende completamente, pero los estudiosos han propuesto varias etimologías: “Los caídos”, “apóstatas”, o “estos que causan que otros caigan.” Independientemente de su nombre, los Nephilim han sido siempre un sinónimo para gigantes.
El Libro de los Gigantes encontrado en las cuevas de Qumran ofrece una perspectiva diferente de la del Libro de Enoc. Aunque incompleta, los fragmentos de los rollos pintan un panorama sombrío, los Nephilim tomaron conciencia de que como resultado de sus formas violentas y desviadas, se enfrentaron a la inminente destrucción, que les asustó lo suficiente como para pedir a Enoc hablar en su nombre delante de Dios.
El texto comienza detallando cómo los Nephilim plagaron la Tierra y todo lo que vivía en ella. Pero una vez que todos comienzan a recibir los sueños proféticos de la fatalidad, el miedo se filtró en sus corazones.

El primero en tener estos sueños fue Mahway, el hijo titán del ángel Baraquel. En su sueño, vio una tableta siendo sumergida en el agua. Cuando la tableta emergió, todos excepto tres nombres habían sido quitados. Esto simboliza la inundación y posterior destrucción de todos, salvo los hijos de Noé.
En ese momento, este hecho no se había vuelto evidente para los Nephilim por lo que debatieron el significado del sueño de Mahway, pero no tuvieron éxito en la interpretación de los signos. Poco después, dos gigantes más, Ohya y Hahya, los hijos del ángel caído Shemihaza empezaron a tener sueños similares; soñaron con un árbol siendo desarraigado a excepción de tres de sus raíces.
Después de esto, el resto del grupo de gigantes comenzaron a tener sueños apocalípticos:
Entonces dos de ellos tenían sueños y el sueño de sus ojos había huido delante de ellos, y levantándose, vino a … y le dijo a... sus sueños, y le dijo en la asamblea de sus compañeros los monstruos… En mi sueño yo estaba viendo esta misma noche y había un huerto… los jardineros y los que estaban regando… doscientos árboles y grandes brotes salieron de su raíz… toda el agua, y el fuego quemó todo el jardín… Ellos encontraron a los gigantes para contarles el sueño …”

Los gigantes al darse cuenta de la naturaleza profética de sus sueños, buscaban la ayuda de Enoc. Por desgracia, Enoc ya había desaparecido de la faz de la Tierra por lo que el Nephilim elegido, uno de sus miembros, realizó un viaje cósmico con el fin de encontrarlo.

Mahway montó en el aire como vientos fuertes, y voló con sus manos como las águilas… dejó atrás el mundo habitado y pasó sobre la desolación, el gran desierto… y Enoch lo vio y lo saludó, y Mahway le dijo... aquí y allá por segunda vez para Mahway... los gigantes esperan sus palabras, y todos los monstruos de la Tierra. Si... ha sido llevado... a partir de los días de... su... y que se añadirían ... nos gustaría saber de usted su significado... doscientos árboles que desde el cielo vinieron abajo …”

Por desgracia, partes de los rollos fueron dañados sin posibilidad de reparación, pero la descripción del texto es evidente. Uno de los Nephilim viajó fuera de la Tierra en busca de Enoc y sus poderes de visión-interpretación.

El texto se hace muy interesante si sustituimos algunos términos y la consideramos no como un relato alegórico, sino como la descripción de un evento real cuyo significado se hizo confuso en el tiempo.

Si consideramos volar “con las manos como las águilas” una metáfora, ¿podemos plantear la hipótesis de que Mahway despegó de la Tierra en una nave espacial?, en ese caso, ¿la “desolación, el gran desierto” se refieren al espacio interestelar?. Depende de lo lejos que estamos dispuestos a interpretar una fragmento de un rollo de 2.000 años de antigüedad.

Enoc envía a Mahway de vuelta de donde vino, prometiéndole que va a hablar a Dios en su nombre. Por desgracia para los Nephilim, las tablillas de Enoc enviadas a ellos no traían buenas noticias:
El escriba Enoc… una copia de la segunda tableta que Enoc... enviado en la misma parte de Enoc el escribiente observó… En el nombre de Dios el gran y un santo, para Shemihaza y todos sus compañeros…
Que se sepa a usted que no… y las cosas que ha hecho, y que sus esposas… ellos con sus hijos y las esposas de sus hijos por su libertinaje en la Tierra, y ha habido sobre ti… y la tierra está pidiendo a gritos, y se quejan de que usted y los actos de sus hijos… el daño que ha hecho a él. ...Hasta que Raphael aparezca, contempla, la destrucción... se acerca, una gran inundación, y va a destruir todos los seres vivos y lo que está en los desiertos y los mares. Y el significado de la materia… sobre ti por malvado. Pero ahora, desata las ligaduras que te atan al mal … y ora.”
Si ellos oraban o no, el texto no lo puede decir. Pero ellos no parecen estar más aquí, demostrando una vez más la efectividad de un Diluvio global.

Fuente:https://www.ufo-spain.com/2017/01/08/libro-gigantes-texto-antiguedad-nephilim-exterminados/

17/1/17

LA CRUZ DEL NORTE

Un equipo de astrónomos han predicho que dentro de cinco años, en 2022, se producirá una explosión que será perfectamente visible desde la Tierra, sin necesidad de utilizar telescopio. Será algo nunca visto hasta ahora.
Según la predicción de los científicos, se trata de un sistema binario (dos estrellas que orbitan una alrededor de la otra) y que según los cálculos, se fundirán en una sola en el año 2022, produciendo una explosión catastrófica. En ese momento, la estrella resultante aumentará espectacularmente su brillo y se convertirá, durante un tiempo, en el objeto más brillante del firmamento. La estrella será visible como parte de la constelación del Cisne, y añadirá un nuevo y brillante punto de luz a las estrellas que forman la Cruz del Norte.

Molnar comenzó a estudiar la estrella KIC 9832227 a finales de 2013 tras asistir a una conferencia en la que la astrónoma Karen Kinemuchi presentó un estudio sobre los cambios de brillo de esa estrella en particular, dejando abierta la cuestión de si se trataba de una estrella «pulsante» o de un sistema binario.
El científico se tomó el asunto como un reto personal y decidió estudiar el objeto en profundidad. Lo primero que hizo fue observar cómo el color de la estrella se relacionaba con su brillo, lo que le llevó a determinar que se trataba, definitivamente, de un sistema binario «de contacto», en el que las dos estrellas del sistema comparten una atmósfera común, como dos cacahuetes que están dentro de a misma cáscara.
A partir de aquí, Molnar explica cómo Daniel Van Noord, estudiante del Calvin College, logró determinar un periodo orbital muy preciso con los datos del satélite Kepler, y se sorprendió al descubrir que ese periodo era ligeramente inferior al que mostraban los primeros datos del satélite.
Este resultado recordó al astrónomo un estudio publicado previamente por su colega Romuald Tylenda, que mostraba cómo otra estrella (V1309) se estaba comportando justo antes de explotar de forma inesperada en 2008, produciendo un nova roja, uno de los tipos conocidos de explosión estelar. Los registros anteriores a esa explosión mostraban una binaria de contacto, con un período orbital cada vez más corto y a velocidades cada vez mayores. Para Molnar, este patrón de cambios orbitales fue como una "piedra Roseta" que le permitió interpretar los nuevos datos de la estrella que estaba estudiando. Observó que los cambios en el período orbital de KIC 9832227 seguían cambiando durante 2013 y 2014, y en 2015 presentó sus resultados ante la Sociedad Astronómica Americana, donde aseguró que había una probabilidad muy alta de que KIC 9832227 siguiera los mismos pasos de V1309. Por supuesto, antes de tomarse su hipótesis completamente en serio, Molnar pasó meses enteros tratando de descartar otros motivos que podrían estar detrás de los cambios detectados en la estrella.
«En pocas palabras -explica el investigador- en ese momento pensamos que nuestra hipótesis de la fusión de las dos estrellas debía ser tomada muy en serio, y que deberíamos utilizar los años siguientes para estudiar el acontecimiento a fondo para que, cuando la explosión se produzca, conozcamos con exactitud todos los pasos que llevaron a ella».
Si las predicciones son correctas, será la primera vez que un grupo de astrónomos logra captar el momento en que los dos miembros de un sistema binario de estrellas se fusionan, y estudiar además al detalle lo que sucede durante los años que preceden a la explosión.



3/1/17

EL ZODIACO Y SU ANTIGÜEDAD (IV)


Ya sea ario o egipcio, el origen del Zodíaco es sin embargo de una antigüedad inmensa. Simplicio, en el siglo VI de Cristo, escribe que siempre había oído que los egipcios habían conservado observaciones y anales astronómicos durante un período de 630.000 años. Esta declaración parece asustar a Gerald Massey, quien sobre este particular observa que: Si interpretamos este número de años por el mes que los egipcios llamaban año según dice Euxodo, o sea un curso de tiempo, esto daría aún la duración de dos ciclos de precesión (51.736 años).
Diógenes Laertius hacía remontar los cálculos astronómicos de los egipcios a 48.863 años antes de Alejandro el Grande. Martiano Capella corrobora esto diciendo a la posteridad que los egipcios habían estudiado secretamente la astronomía por más de 40.000 años, antes de que comunicaran sus conocimientos al mundo.

En Natural Génesis se hacen algunas citas valiosas con el objeto de apoyar las teorías del autor, por ejemplo, se hace la cita siguiente de la Vida de Sulla de Plutarco:
Un día que el firmamento estaba sereno y claro, se oyó en el sonido de una trompeta, tan fuerte, agudo y melancólico, que llenó de espanto y de asombro al mundo. Los sabios toscanos dijeron que presagiaba una raza nueva de hombres, y una renovación del mundo; pues aseguraban que había ocho clases distintas de hombres, todos diferentes en vida y costumbres; y que el Cielo les había señalado a cada uno su tiempo, que estaba limitado por el círculo del gran año” (25.868 años).

Esto recuerda mucho nuestras Siete Razas de hombres, y la octava, el “hombre animal”, descendiente de la última Tercera Raza; así como también la sucesiva sumersión y destrucción de los continentes que por fin concluyeron con casi toda aquella Raza.

Jámblico dice: No solamente han conservado los asirios los anales de sus veintisiete miríadas de años (270.000 años) como dice Hiparco, sino también todos los apocatástasis y períodos de los Siete Regentes del Mundo. Esto se aproxima en cuanto es posible al cálculo de la doctrina esotérica. Porque se conceden 1.000.000 de años a nuestra Raza Raíz actual (la Quinta), y sobre 850.000 años han pasado desde la sumersión de la última gran isla que formaba parte del continente de los Atlantes, la Ruta de la Cuarta Raza, los Atlantes; mientras que Daitya, pequeña isla habitada por una raza mixta, fue destruida hace unos 270.000 años durante el Período Glacial o en su proximidad.
Pero los Siete Regentes, o las siete grandes Dinastías de los Reyes Divinos, pertenecen a la tradición de todo gran pueblo de la antigüedad. Siempre que se menciona el doce, se refiere invariablemente, a los doce signos del Zodíaco.
Tan patente es este hecho, que los escritores católico romanos, especialmente los ultramontanos franceses, han acordado tácitamente relacionar los doce Patriarcas Judíos con los signos del Zodíaco. Esto se hace de un modo profético-místico que suena a los oídos piadosos e ignorantes como una prueba portentosa, un reconocimiento tácito divino del “pueblo escogido por Dios”, cuyo dedo ha trazado intencionalmente en el cielo, desde el principio de la creación, el número de estos patriarcas.

Es bastante curioso que estos escritores, entre ellos De Mirville, reconozcan todas las características de los doce signos del Zodíaco en las palabras dirigidas por el moribundo Jacob a sus hijos, y en sus definiciones del futuro de cada tribu. Además, las banderas respectivas de las mismas tribus, se dice que han exhibido los mismos símbolos y los mismos nombres que los signos, repetido en las doce piedras del Urim y Thummim, y en las doce alas de los dos Querubines.

Dejando a los referidos místicos la prueba de la exactitud de la supuesta correspondencia, nos concretamos a citarla como sigue:
El Hombre, o Acuario, está en la esfera de Rubén, que se declara tan “inestable como el agua” (la Vulgata, dice: corriendo como el agua”); Géminis, en la de Simeón y Leví, a causa de su estrecha asociación fraternal; Leo, en la de Judá, “el León fuerte” de su tribu, “el cachorro del León”; Piscis, en la de Zabulón, que “morará al abrigo del mar”; Tauro, en la de Issachar, por ser “un asno fuerte descansando”, y por tanto asociado a los establos; Virgo-Escorpión, en la de Dan, que está descrito como “una serpiente, una culebra que muerde en el sendero”; Capricornio, en la de Naphtalí, que es “una cierva (venado) en libertad”; Cáncer, en la de Benjamín, porque es “voraz”; Libra, la Balanza, en la de Aser, cuyo “pan será nutritivo”; Sagitario, en la de José, porque “su arco pronostica la fuerza”. Por último, para el duodécimo signo, Virgo, independiente de Escorpión, tenemos a Dinah, la hija única de Jacob.
La tradición muestra a las supuestas tribus llevando los doce signos en sus estandartes. Pero en efecto, además de lo dicho, la Biblia está llena de símbolos y personificaciones teo-cosmológicos y astronómicos.

Fuente: La Doctrina Secreta Vol. II